Los migrantes no regresan

Los paisanos prefieren recibir el golpe a su bolsillo en Estados Unidos, no en México. En octubre de 2008, varios organismos internacionales pronosticaron un regreso de 3 millones de migrantes, debido a la crisis económica y al cierre de fuentes laborales. Si bien han bajado las remesas y algunos han vuelto, se redujo un 22 por ciento el porcentaje de trabajadores que reotrnó al país, al menos en invierno. El siguiente reportaje documenta la situación actual de nuestros connacionales en el contexto de la recesión.

TEXTO: SHAILA ROSAGEL

@ShailaRosagel

 Aidé tiene dos trabajos. Como mesera y empleada doméstica. Se levanta antes de las seis y camina hasta una hora para llegar a un restaurante, donde labora 12 horas al día. Con su hermana, desde hace dos años, renta una habitación en una vivienda ubicada en el centro de Fresno, California. Todavía el año pasado podía enviar hasta 700 dólares a su familia pero, de pronto, la situación cambió. En enero sus ingresos comenzaron a bajar, cuando dejaron de contratarla para el aseo de hogares. Sus patrones optaron por ahorrar el dinero que le pagaban, en previsión de los efectos de la crisis económica. Ahora, la joven vive al día y lo que gana apenas le alcanza para la renta, alimentos y servicios.

Ella es  testigo de lo que está ocurriendo. Existe un panorama poco amistoso para los migrantes, legales o indocumentados. El empleo escasea en las ciudades y en las regiones agrícolas. Algunos de sus conocidos han perdido su trabajo. Unos se han quedado, pero otros  prefirieron regresarse a México.

Su historia es como la de millones de mexicanos que decidieron ir a Estados Unidos. Aidé tiene 32 años y cruzó la frongtera con su visa de turista. Durante un año probó suerte en Nogales, Arizona, también en un restaurante. En ese lugar vivió en casa de unas amistades. Cuando perdió ese trabajo, regresó a su natal Sinaloa, para después viajar a Fresno.

La decisión de emigrar hacia Estados Unidos la tomó después  de cinco años de laborar como cajera en un mercado de abastos, en Hermosillo. Ahí ganaba el mínimo. “Tardé tres meses en encontrar trabajo aquí. Ya estaba desesperada. Ahorita que entró el año uno de los trabajos (el de limpiar casas) no hay todos los días, sólo el del restaurante. Con la crisis se fueron muchas casas para limpiar”, dice Aidé.

Aunque sabe que puede perder su empleo en cualquier momento, que se han reducido sus ingresos y que puede ser deportada, ha decidido no regresar a México. “En cuestión de poder ahorrar dinero y hacer cosas estoy mejor que en mi país, en cuanto economía, aunque claro uno sí quisiera estar en su tierra. Pero por el lado de lo económico, aquí estaré”, dice.

¿Y el éxodo masivo?

En octubre de 2008, al presentar el documento “Panorama de la Inserción Internacional de América Latina y el Caribe 2008”, la secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) Alicia Bárcena, declaró que de 2 a 3 millones de mexicanos que emigraron del país regresarían expulsados por el desempleo en Estados Unidos.

En el mismo mes, Carlos Villanueva, presidente de la Asociación Mundial de Mexicanos en el Exterior, pronosticó que durante el último bimestre de 2008 retornarían por iniciativa propia 600 mil. También predijo que, en enero de 2009, otros 900 mil de los paisanos que visitarían el país durante las fiestas decembrinas, ya no regresarían a Estados Unidos.

Sin embargo, ninguno de los dos pronósticos se ha cumplido hasta la fecha. Y, de acuerdo con los datos oficiales y las más recientes investigaciones, lo más probable es que no haya un éxodo masivo de Estados Unidos a México.

El Programa Paisano Invierno 2008 registró la entrada de un poco más del millón de connacionales que ingresaron al país para las fiestas decembrinas. Muchos de ellos lo hicieron en sus automóviles. Datos recientes proporcionados por Aduana México a Día Siete, indican que de los 163 mil 140 vehículos importados temporalmente en diciembre de 2008, para el 3 de febrero de 2009, habían retornado 84 mil 258 (58 por ciento). El resto tiene la posibilidad de hacerlo hasta junio de este año. Esa tendencia es considerada como parte del promedio normal.

Tampoco parece que los paisanos quieran regresar por su propia voluntad. De acuerdo con el Instituto Nacional de Migración (Inami), durante el 2008 fueron repatriados 18 mil 864 mexicanos a través del Programa de Repatriación Voluntaria. La cifra es menor que en 2005 (20 mil 592) y ligeramente mayor al 2007 (13 mil 864). Cantidades inferiores a los repatriados de forma habitual (por la Patrulla Fronteriza) por las garitas de la frontera norte (tan sólo en el 2008 fueron 559 mil 453), según las estadísticas incluidas en el documento “Eventos de Repatriación de Mexicanos de EU” del Inami.

El número de deportaciones de Estados Unidos a México también han bajado. Durante en año fiscal 2008, sólo en la frontera de Texas y Nuevo México, se redujeron en un 60 por ciento las detenciones de la Patrulla Fronteriza con respecto al 2007, de acuerdo al portavoz, Ramiro Cordero.

Por su parte, Richard Vélez, vocero de la Patrulla Fronteriza de El Centro, informó a los medios que, en lo que va del año fiscal 2009, los aseguramientos de inmigrantes han disminuido un 22 por ciento en relación al mismo periodo del 2008 (12 mil 100 personas en 2009 contra 15 mil 500, 2008).

En México, los migrantes centroamericanos no han dejado de intentar cruzar el país en lo que va de 2009, a pesar de la crisis en Estados Unidos.

Las remesas bajan

Lo que sí puede advertirse como efecto de la crisis econóimca y financiera de Estados Unidos, es  la caída de las remesas y de la inmigración de mexicanos a Estados Unidos.

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) pronosticó una caída en las remesas para el 2009. Las cuales podrían llegar sólo a los 21 mil 800 millones de dólares al cerrar el año.

Las remesas crecieron anualmente durante 9 años hasta llegar al 2008, cuando cayeron 3.6 por ciento, según el Banco de México.

Este año continúan a la baja, con una caída de 11.9 por ciento durante enero de 2009 y de 3.5 por ciento en febrero, en relación a los mismos meses del año anterior. En 1999, las remesas de los connacionales sumaron 5 mil 910 millones de dólares, para 2002, casi se habían duplicado con 9 mil 814 millones y en 2003 se registró el mayor crecimiento de la última década con un 53 por ciento.

De 2004 a 2007 el crecimiento fue disminuyendo (2007 crecieron 2%), para cerrar en el 2008 con un decrecimiento de 3.6%.

“Cabe señalar que en octubre de 2008, el ingreso por remesas familiares presentó un elevado incremento anual, de 11.4%, que reflejó un fenómeno temporal en respuesta a la significativa depreciación que registró ese mes el tipo de cambio del peso con relación al dólar estadounidense”, se lee en el informe del Banco de México sobre las remesas de 2008.

En ese contexto, el gobernador del Banco de México, Guillermo Ortiz Martínez, declaró el 1 de abril que con el tipo de cambio actual el monto de las remesas que llegan al país otorgan mayores recursos a las familias que las reciben.

Prefieren quedarse

Rodolfo Cruz Piñeiro, investigador del Colegio de la Frontera Norte, asegura que no existe aún evidencia de un regreso masivo de migrantes mexicanos debido a la crisis económica de Estados Unidos.

La Encuesta sobre Migración en la Frontera Norte (Emif-Norte), realizada constantemente  entre el gobierno de México y el Colegio desde hace 14 años. Realiza cortes cada tres meses y a la fecha no ha detectado el fenómeno pronosticado por la Cepal.

En el documento de coyuntura del Colegio de la Frontera Norte se explica:

“A fines de septiembre, el Instituto Nacional de Migración señaló que había detectado un incremento en el número de inmigrantes mexicanos que regresaban de manera definitiva a su patria por la crisis económica en Estados Unidos (El Universal, 30-9-08). Sin embargo, para noviembre la Secretaría de Gobernación cambió de postura, subrayando que el nivel de retorno de mexicanos se encontraba dentro de los promedios históricos previstos para este periodo y que, aun cuando la crisis de Estados Unidos se generalizara, el número de repatriados podría repuntar ligeramente (La Jornada, 2-11-08).

Ya en octubre la prensa mexicana reflejó una preocupación por estimar los números de nacionales que se verían afectados por la turbulencia económica mundial. Por ejemplo, la Confederación Nacional Campesina aseguró que la crisis en Estados Unidos provocaría el regreso de 350 mil migrantes al país (La Crónica, 6-10-8); la Secretaría del Trabajo calculó que “serán 200 mil en un periodo de 12 meses” (La Jornada, 7-10-8); Gilbert Cedillo, senador estatal de California, pronosticó “desempleo masivo y mayor empobrecimiento en los casi 12 millones de migrantes mexicanos” (Milenio, 7-10- 8)”.

La conclusión de los investigadores de acuerdo a la Encuesta sobre Migración en la Frontera Norte, es la siguiente:

“No se ha registrado hasta el momento un regreso masivo de los migrantes. Lo que sí sabemos es que algunos se están quedando sin empleo sobre todo en sectores de la industria de la construcción, manufactura y servicios”, indica el investigador Rodolfo Cruz Piñeiro.

El académico explica que los inmigrantes optan por quedarse  en Estados Unidos y esperan por un empleo, aunque este sea menos calificado o remunerado, antes que regresar a su país de origen.

“Se quedan sin empleo pero muchos de ellos su decisión no es regresarse inmediatamente a México. Su decisión aparentemente es continuar allá y buscar otros empleos. Algunos se quedan a buscar en el mismo mercado laboral. Otros emigran, cambian de Estado”.

Por el reforzamiento de la vigilancia fronteriza, según la encuesta, hay una tendencia a que los migrantes decidan quedarse por más tiempo en Estados Unidos. Muchos de ellos invirtieron todo lo que tenían en trasladarse.

“Las estadísticas de la EMIF muestran, desde hace varios años, que el tiempo de estancia en ese país se ha prolongado debido al reforzamiento de la vigilancia fronteriza que se implementó a partir de 1993. Esto ha traído como consecuencia que los migrantes decidan permanecer mayor tiempo en Estados Unidos, ya que ahora implica más riesgos y costos elevados el cruzar sin documentación migratoria”.

El estudio más reciente del Colef, realizado mediante encuestas durante la temporada invernal, también desmitifica las predicciones acerca de un retorno masivo.

Durante la reunión de la Comisión Intersecretarial del Programa Paisano, celebrada en la Secretaría de Gobernación en el DF, el presidente del Colegio de la Frontera Norte, Tonatiuh Guillén, dijo que el número de migrantes que regresaron a México el invierno pasado disminuyó 22 por ciento en relación con 2007.

El Colef registró 669 mil paisanos del 17 de noviembre al 23 de diciembre. En términos comparativos, en 2005, 2.2 por ciento de los migrantes temporales dijo que retorbana al país por falta de empleo, en 2007 el porcentaje aumentó a 9.1 por ciento, pero en 2008 fue de 16.3 por ciento.

“Puro trabajar”

Aidé se escucha optimista. Agotada de un día normal de trabajo va a la cama entre las 22:00 y  24:00 horas. Sale de su empleo varios días a la semana ya entrada la noche. Las personas que la asisten la recogen. La violencia se ha incrementado, dice.

La ola antiinmigrante también alimenta el temor de los indocumentados, por las cada vez más consantes redadas del Servicio de Indmigración y Naturalización, “la migra”. “Las compañeras están muy asustadas –dice–, aunque la dueña nos dice que ella cerrará el negocio y no abrirá si tocan. Pero si entran sin darnos cuenta, ahí sí nos pueden agarrar”.

Ella no piensa regresar. No todavía. Aunque el recuerdo y la añoranza por México, en ocasiones le evocan nostalgia.

“No sé si voy a ir en diciembre. Estoy yendo cada año. A veces extraño cuando vivía en Hermosillo, que estaba cerca de mis padres y hermanos. Allá es diferente la vida. Aquí es puro trabajar y trabajar. No hace uno otra cosa, sólo trabajar”, dice.

RECUADRO:

Otro México

En el documento “La crisis financiera en Estados Unidos y su impacto en la migración mexicana”, del Colegio de la Frontera Norte, establece que de acuerdo al reporte del Pew Hispanic Center en EU hay 7 millones de inmigrantes mexicanos (representan la población migrante mayoritaria).

“La población indocumentada de mexicanos en los Estados Unidos creció constantemente desde el año 2000 hasta el 2007. A partir de este último año, los mexicanos indocumentados en Estados Unidos parecen haberse estabilizado. Este mismo reporte expone que la población indocumentada creció más lentamente entre 2005 y 2008, en comparación a como lo hizo al inicio de la década. Se estima que el flujo de inmigrantes indocumentados llegaba en promedio a 800 mil por año entre 2000 y 2004, y que esta cifra disminuyó a 500 mil entre 2005 y 2008 con una tendencia decreciente”, cita el documento.

(Día Siete No. 451, domingo 19 de abril de 2009)

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